estadisticas

Sunday, April 15, 2012

Lo que posees acabará poseyéndote



Me acuerdo que hará un tiempo le oí decir a un chaval que su novia tenía perfumes de 200€, lo dijo con un orgullo que me erizó la piel, mientras comentaba con vanidoso desinterés que también tenía unos zapatos de 300€ y un bolso de 480€ y un vestido de Gucci de 890€ pensé que algo fallaba. Qué habíamos hecho mal para que gente como ese chaval tuviese un poder más allá del bien y el mal. Luego repasé mentalmente, mientras sentía lo absurdo de esta eterna situación mundial, la mayoría de sucesos históricos que conocemos han pasado a lo largo de la humanidad. 
¿Alguna vez no te ha pasado que tienes todo lo que quieres pero en realidad no tienes nada? Que sabes que lo que te propones lo puedes tener, porque querer es poder, pero nada es lo que  realmente llena tu vida y en el fondo te sientes vacía, ¿no habéis tenido esa sensación?.
A ver, no es que sea hipócrita o cínica, pero me estoy dando cuenta que tengo mucho pero no tengo nada, que vivo en un mundo de consumismo y se que mas es mas, que nunca es menos, que si no tienes lo que se lleva de última moda no formas parte de la sociedad actual, eres un anticuado..
Pero ¿Que es lo que realmente me hace falta para conseguir esa felicidad, o esa sensación de sentirme llena? Lo sabré cuando me falté, cuando no lo tenga, ara quizás pienso que lo tengo siempre y no me doy cuenta, pero cuando me falte es cuando lo valorare más, pero hay veces que me doy cuenta tarde y que en el momento no lo sé valorar.
Personalmente, soy una persona que valora mucho más las cosas simples y sentimentales que no un gran regalo caro y de moda. Que puedo valorar más una postal escrita con cariño y sinceridad o un libro con una dedicatoria que no una chaqueta de ultima moda de Tommy Hilfiger o Hollister o un reproductor de música de ultima generación.
Y es que a veces me gustaría irme a un país del tercer mundo y valorar mejor las cosas, en estos países como Kenya, la India, Angola, Senegal, Vietnam, Laos…son países de extremada pobreza  pero a veces son más felices porque se conforman con poca cosa, casi con nada, ya que tienen que compartir con varios de sus discípulos, en cambio en paises más desarrollados solo hay egoismo, consumismo y poca solidaridad. Y claro, mientras me palmeaba la frente como descubriendo lo ingenua que soy, comprendí que no podía ser de otro modo. Habíamos fallado en algo, habiamos fallado en casi todo.








"Coz I like this film!!":)





La primera regla del Club de la Lucha es: 

Nadie habla sobre el Club de la Lucha  


La publicidad nos hace desear coches y ropas, tenemos empleos que odiamos para comprar mierda que no necesitamos. Somos los hijos malditos de la historia, desarraigados y sin objetivos. No hemos sufrido una gran guerra, ni una depresión. Nuestra guerra es la guerra espiritual, nuestra gran depresión es nuestra vida. Crecimos con la televisión que nos hizo creer que algún día seriamos millonarios, dioses del cine o estrellas del rock, pero no lo seremos y poco a poco nos hemos dado cuenta y estamos, muy, muy cabreados. 





No comments:

Post a Comment